El plan es presentar al tiburón a un nuevo compañero, ya que hace sitio para los tiburones leopardo en Murcia.

El acuario de la Universidad de Murcia ha cedido al Oceanogràfic de Valencia un tiburón macho de puntas negras para buscarle pareja y seguir criando la especie en cautividad después de que su anterior pareja falleciera a la avanzada edad de 19 años hace tres años.

Faustino, como se le conoce, va a ser introducido en un tiburón hembra de arrecife (Carcharhinus melanopterus) de aproximadamente el mismo tamaño (130 centímetros), no sólo por el deseo de aumentar el tamaño de la población de tiburones en el Oceanogràfic, sino también por la falta de espacio en el acuario murciano, donde se necesita un tanque para alojar un par de tiburones leopardo.

Ambas especies se encuentran actualmente amenazadas por la sobrepesca de los océanos del mundo, y en el acuario de Murcia se trabaja desde hace 25 años en la reproducción de varias especies de tiburones. Se ha conseguido un éxito, por ejemplo, con los tiburones de arrecife de puntas blancas, de los cuales dos ya han sido donados al Oceanogràfic.

A cambio de Faustino, el Acuario de Murcia recibe numerosos corales, ejemplares de raya e incluso tiburones martillo cuyo nacimiento se espera después del verano.

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