Especulación sobre la causa del accidente en el que murió el murciano, de 43 años de edad.

El piloto que perdió la vida cuando su avión C101 se estrelló en el Mediterráneo frente a las costas de La Manga el lunes por la mañana ha sido nombrado Comandante Francisco Marín, murciano nacido en 1976 y que en el pasado fue piloto solista del escuadrón de acrobacias de la Patrulla Águila de la Fuerza Aérea Española, con base en San Javier.

El Comandante Marín tenía más de 3.000 horas de experiencia piloteando aviones Mirage, F5 y C101 y fue elegido para el papel de «Águila 5» o piloto solitario durante cuatro años debido a su capacidad para realizar maniobras peligrosas con menos riesgo que sus colegas. También sirvió en Afganistán como controlador de tráfico aéreo antes de convertirse en instructor de vuelo en la academia de la fuerza aérea en San Javier.

Mientras tanto, con banderas ondeando a media asta en Cartagena y homenajes a Francisco Marín desde todas partes, ha habido una considerable especulación sobre si el accidente fue causado por un error humano de una falla en el avión. Margarita Robles, ministra de Defensa del Gobierno español, ha descartado que el C101 sea «obsoleto» a pesar de tener casi 40 años, e informa de que el piloto no informó a nadie de ningún problema ni antes ni durante su último vuelo. Sin embargo, este dictamen no se verificará hasta que se haya completado la operación de salvamento para recuperar partes del avión -proceso que sufrió un revés el martes por la mañana cuando un dragaminas que participaba encalló- y se hayan analizado.

Al mismo tiempo, colegas y ex colegas han subrayado que todavía no se puede confirmar que Francisco Marín haya logrado eyectarse de la cabina antes de que el avión cayera al agua mientras intentaba salir de una caída en picado.

Francisco Marín, the stunt pilot who lost his life when crashing close to La Manga on Monday

Pero mientras se buscan explicaciones, hay que recordar que, ante todo, el accidente del lunes es una tragedia personal, como lo demuestra la exposición de la Patrulla Águila el día de la fiesta de Santiago en Santiago de la Ribera en 2016.

Mezclado con el repertorio habitual de acrobacias temerarias a orillas del Mar Menor, se produjo un único episodio en el que el comandante Francisco Marín voló a través de una forma de corazón que habían formado sus compañeros, dibujando una flecha con las bengalas de su aeronave. Una vez que regresó a tierra, se arrodilló rápidamente, como exige la tradición, y le entregó a su amada un anillo de compromiso y una petición de su mano en matrimonio: la evidencia fotográfica sugería que ella estaba feliz de aceptar.

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