Los arqueólogos temen que el pecio se esté deteriorando y que sea necesario levantarlo del mar.

A pocos metros de la Playa de la Isla, en Puerto de Mazarrón, se sigue trabajando en la evaluación del estado del pecio fenicio de 2.700 años de antigüedad que se ha conservado en una envoltura especial bajo la superficie del Mediterráneo, con la preocupación de que un lado de la cáscara protectora se haya desplomado parcialmente hacia abajo.

Tras 15 días de examen en el sitio, los arqueólogos subacuáticos han determinado que la cubierta se ha hundido debido a la retirada gradual de la arena que la rodea, y se teme que esto pueda afectar al estado del pecio. Al mismo tiempo, los expertos han conseguido extraer una muestra muy pequeña de la estructura de madera del buque mercante hundido, que ahora se conservará en refrigeración y se enviará a finales de semana a los laboratorios de la Universidad de Texas A&M en los Estados Unidos para su análisis.

Esto permitirá determinar si la madera ha sido contaminada por óxido u óxido de hierro de la cubierta, y los resultados determinarán la urgencia de retirar los restos de la embarcación del Mediterráneo.

En teoría, la responsabilidad del naufragio del «Mazarrón II» -un barco similar llamado «Mazarrón I» fue retirado de la bahía y ahora se encuentra en el Museo Arqueológico Marino de Arqua, en Cartagena- recae en el gobierno regional, pero, por supuesto, el Ministerio de Cultura de la Nación (que dirige el Arqua) también está interesado en lo que pueda ocurrir con los restos de la embarcación, y el personal del museo espera que se pueda llegar a un acuerdo.

Si se considera necesario retirar el barco del agua, se desmontará de antemano en lugar de levantarlo en una sola pieza, y se desalinizará como primer paso para su posterior conservación. Para su conservación habrá que inyectar una resina especial en la madera y, finalmente, el Ayuntamiento de Mazarrón ha propuesto que se exponga en un nuevo museo construido específicamente para tal fin, junto a la carretera que conduce al faro del Puerto de Mazarrón.

Desde que se encontró el Mazarrón II en 1998, una década después del descubrimiento del Mazarrón I, las decisiones sobre cómo excavarlo, o incluso sobre si hacerlo o no, se han retrasado. El Mazarrón I se encontraba en mal estado de conservación y los restos fueron dispersados por el fondo marino, pero el Mazarrón 2 está prácticamente intacto, y fue hallado completo con una carga de lingotes de plomo de 2.820 kilos, un volumen de carga importante para un buque de tan sólo 8 metros de eslora y 2,25 metros de manga. Se cree que el barco o bien transportaba la carga a lo largo de la costa o bien se encontraba con un barco más grande en aguas más profundas para trasladar la carga cuando se hundió.

La carga fue retirada y se llevaron a cabo excavaciones para trazar el mapa e inspeccionar la zona, antes de que el barco fuera sellado dentro de una cubierta protectora de acero en el lecho marino, donde todavía se encuentra a una profundidad de sólo 3 metros. Sin embargo, existe un gran interés en retirar la estructura para su posterior estudio, ya que no sólo se construyó el barco utilizando una mezcla de técnicas fenicias y tecnología local adquirida de las tribus ibéricas que vivían en esta parte de la Península Ibérica 700 años antes del nacimiento de Cristo, sino que también es un hallazgo muy raro, ya que las embarcaciones de esta época son escasas y están muy alejadas entre sí.

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